
Aquí se comentarán las noticias y eventos deportivos más relevantes, en especial aquellos que guarden relación con "el estado de ánimo" de un equipo.
lunes, 28 de noviembre de 2011
"EL FÚTBOL AL DIVÁN" un programa de GRUPO CERO TELEVISIÓN

sábado, 18 de junio de 2011
LAS LESIONES MÚSCULO ESQUELÉTICAS EN LOS DEPORTISTAS -I-

Rastreando los textos de Traumatología, Rehabilitación, Fisioterapia, Medicina Interna y Medicina Deportiva, realizaré una pequeña incursión en la etiopatogenia, pronóstico y tratamiento de este tipo de lesiones, apreciando singularidades, donde la articulación de Psicoanálisis y Medicina, pueden representar dos prácticas clínicas que en su ejercicio nos permiten un mejor abordaje del sujeto doliente y como clínicos disfrutar de las diferencias en nuestra práctica diaria.
Revisemos en primer lugar lo que dice la medicina en el mecanismo etiopatogénico de estas dolencias. Son tres los grupos de factores que intervienen en la lesión:
1) el mismo deportista.
2) el equipamiento deportivo y el medio
3) la estructura y características específicas del deporte en cuestión.
Estos apartados intervienen en mayor o menor proporción y son tan complejos cada uno de ellos, que no es posible estudiar los mecanismos de la lesión desde un punto de vista exclusivamente médico. Así textualmente escriben los más prestigiosos especialistas en Medicina Deportiva.
domingo, 2 de mayo de 2010
LAS LESIONES MÚSCULO ESQUELÉTICAS EN LOS DEPORTISTAS -III-

El mecanismo lesional, como deja entrever la medicina, presenta zonas oscuras, desconocidas desde la fisiología y la anatomía.
Se supone que alteraciones en el intercambio iónico, en el metabolismo celular podrían incidir en la capacidad funcional del músculo, en las inserciones musculares, en la reabsorción de metabolitos.
Una de las más famosas escuelas deportivas del mundo, especializadas en el tratamiento de estas dolencias concluye en uno de sus informes: "La lesión muscular puede ser de una etiología muy variada. Es evidente que conocemos muchas de las causas que inciden en ellas pero aún desconocemos muchas de sus etiologías.
Igualmente, sabemos que no son intrascendentes, que pueden poner en peligro una carrera deportiva y que dependiendo del músculo en que asientan, su gravedad alcanza proporciones importantes.
Casi todas se tratan de manera conservadora, pero sus complicaciones, generalmente debidas a patologías de la cicatriz, hacen necesaria la cirugía. Si hoy los modernos medios de imagen nos brindan una ayuda fundamental en cuanto al diagnóstico y evolución, éstos nunca deben primar sobre la clínica. El desprecio a los signos clínicos, a la evolución de los mismos y a la importancia de la vigilancia casi diaria por la palpación sólo pueden conducir al fracaso”.
E insisten con severidad: "Jamás tendrá un paciente una lesión muscular porque lo diga una ecografía o una resonancia, que nunca estarán por encima de lo que diga la clínica".
lunes, 26 de abril de 2010
LAS LESIONES MÚSCULO ESQUELÉTICAS EN LOS DEPORTISTAS -II-

Los traumatismos indirectos, son lesiones específicas de cada deporte, cuyas causas, a veces, son poco conocidas, siendo el propio músculo el que, a veces produce el traumatismo.
La disfunción neuromuscular puede deberse a un conjunto de factores como son: trastornos histoquímicos, iónicos, metabólicos o genéticos, solicitando al músculo más allá de sus posibilidades, lo que puede producir la lesión. Junto a estas causas, a veces mal delimitadas, se conocen factores favorecedores como la falta de entrenamiento, falta de estiramiento y calentamiento, el sobreesfuerzo, focos infecciosos locales y algo que llama poderosamente la atención, lo que se denomina falta de higiene deportiva, capítulo amplísimo en el que se puede incluir desde la falta de vestuario y calzado apropiado, hasta problemas de tipo psicológico o una mala alimentación e hidratación.
Es lo que se denomina en Medicina deportiva el "Entrenamiento Invisible". Puede pensarse que algunos deportistas "entrenan para lesionarse", evidentemente no es una cuestión ésta de la razón, de la conciencia, no es algo que el deportista realice concientemente, pero sabemos que toda dolencia tiene un beneficio secundario en la enfermedad, y esto sucede a nivel inconsciente, el sujeto nada sabe de ello, sólo conoce de sus efectos.
Así por ejemplo llamo la atención sobre algunas frases alrededor del proceso de enfermar, que con cierta frecuencia enumeran los deportistas: "me rompí justo en el partido más importante de mi carrera" o "Siempre que compito en las olimpiadas, tengo algún percance" o "esta mañana pensé que podía lesionarme en el entrenamiento" o "en mi anterior equipo nunca me lesioné, pero desde que llegué aquí" o “justo ahora que se quedó embarazada mi esposa” o “parece que me miró un tuerto, primero se enfermó mi madre y ahora yo”...
miércoles, 18 de noviembre de 2009
Conferencia impartida por el Dr. Carlos Fernández en el CURSO SUPERIOR DE DIRECTORES DEPORTIVOS de la RFEF

Si tomo estos datos es para ver la importancia que tendrá posteriormente en la vida adulta la relación de los jugadores de fútbol con el entrenador y los compañeros. De los Directores deportivos con el presidente, entrenador y la prensa. En definitiva las diferentes relaciones transferenciales, horizontales y verticales que se producen en toda institución, club deportivo o empresa. Los vínculos grupales, los pactos y alianzas, el sentimiento de culpa presente muchas veces pidiendo ser sancionado, las multas, los fallos incomprensibles, la mala y buena suerte, la grave intolerancia al éxito, el dinero y el prestigio.
martes, 17 de noviembre de 2009
Conferencia impartida por el Dr. Carlos Fernández en el CURSO SUPERIOR DE DIRECTORES DEPORTIVOS de la RFEF

Y hablamos de implicación. Quiere esto decir que los partidos de fútbol se ganan desde el principio, desde el tono de voz con el que damos los buenos días. Y no digamos de las conversaciones en el vestuario, las relaciones con familiares, técnicos, directivos, los pactos y afectos entre compañeros…
Alguno de ustedes puede decir ¿somos culpables de todo lo que nos pasa? Dije implicados, es decir responsables. Si alguien se siente culpable de lo que le sucede, puede revisar su manera de pensar.
Cuando conversamos con los organizadores del curso (a los cuales aprovecho para agradecer una vez más la oportunidad de participar en el curso) nos preguntamos qué podría resultar de mayor utilidad, para los Directores Deportivos en particular y para cualquier profesional que participe del fútbol en general. Y concluimos que partiendo de los temas que se trabajan en los diferentes módulos, hablar de la Personalidad y los Afectos, presenta una aplicación directa y una gran importancia en el trabajo de cada uno de ustedes.
Comencemos rescatando algunos conceptos básicos de psicoanálisis. El Doctor Sigmund Freud, médico vienes, nace en 1856 y después de largas investigaciones, publica en el año 1900 “La Interpretación de los Sueños”, obra científica, texto de ruptura donde se muestra por primera vez en la historia de la humanidad, del pensamiento: el aparato psíquico conformado por tres instancias fundamentales: El Inconsciente, el Preconsciente y la Conciencia.
Copérnico, Darwin y Marx, habían producido en la historia del conocimiento otras rupturas, es decir distanciamiento de la realidad al develar cegueras en el hombre, produciendo descubrimientos científicos (aplicables a todos los humanos en todos los casos). Por ejemplo después de Copérnico ni la tierra era plana, ni es el centro del universo, ni el sol gira alrededor de la tierra. Después de Freud ni la conciencia es el centro del psiquismo, las palabras y las cosas no coinciden, y no hay nadie indispensable ni siquiera en nuestras familias.
Decíamos que el aparato psíquico consta de: La conciencia, que funciona como un órgano receptor de información, como una pantalla, tanto de los estímulos que proceden del exterior como de aquello que sentimos por “dentro”. La conciencia no tiene capacidad de almacenamiento (se saturaría si lo que percibe se quedase en ella) de modo que todo aquello que le impacta a la persona, pasa y lo guarda en otra instancia: El Preconsciente. Y el Preconsciente con un pequeño ejercicio de reflexión es capaz de hacerlo consciente de nuevo, y si lo percibido tiene una carga afectiva muy grande, (como todo lo que sucede en la infancia) es guardado en otra instancia: El Inconsciente. Inconsciente al que sólo se puede acceder a través del Método psicoanalítico: Interpretación y Construcción de la historia de deseos de ese sujeto particular.
El Inconsciente es el lugar donde se hallan los recuerdos, la memoria, los afectos, los sentimientos y desde donde se estructura la personalidad y el pensamiento.
Todos tenemos deseos, ambivalencias afectivas, sentimientos hostiles, sed de venganzas, capacidad de amar y dimensión suficiente para odiar. Todos sentimos en algún momento tristeza, agresividad, intolerancia, angustia, inseguridad, supersticiones y un largo elenco de afectos, un catalogo completo, de modo tal que les aseguro que a lo largo de la jornada laboral pasamos por varios estados de ánimo diferente. En un día de entrenamiento, en largas convocatorias ante grandes eventos, en un partido podemos pasar por diferentes estados de ánimo. Esto es normal, lo sintomático o patológico sería quedarse detenido en uno solo de los sentimientos o que no aparezca el que corresponde a cada situación vital del sujeto.
No voy a llenarles con datos científicos (no se trata de eso hoy) quiero señalar que en todos los sujetos hay cuestiones que desconocemos, lugares donde se fraguan nuestros pensamientos, afectos, memoria, recuerdos e inteligencia. Asimismo hay estructuras que intervienen en estas relaciones como son: el Super Yo, el Ello, el Yo, mecanismos como la Represión, la Forclusión, la Negación. Sistemas con relaciones intersistémicas e intrasistémicas, todo un entramado de operaciones y mecanismos, perfectamente estudiados que dan cuenta de cómo y para qué amamos, trabajamos, nos agrupamos, peleamos, envidiamos, sentimos celos, nos ponemos agresivos, soñamos, etc. El humano todo, absolutamente todo lo hace para algo y/o para alguien.
Por ejemplo diferenciamos la Personalidad en un Yo, un Ello y un Super Yo. El Super Yo tiene entre otras las funciones de autoobservación, conciencia moral y se relaciona con los ideales del sujeto, a su vez es el heredero del complejo de Edipo y con ello una especie de abogado tendente a la perfección, es un permanente fiscal conversando con un juez, sin estar presente el abogado defensor, además mantiene relaciones con la realidad exterior. El Yo representa en la vida anímica la razón y la reflexión, una de sus funciones principales es el movimiento, mientras que el Ello representa las pasiones indómitas, es un caldero hirviente de pulsiones, de pasiones, no conoce tiempos ni espacios, únicamente le interesa mostrarse, aparecer, aunque con ello pusiere en peligro al sujeto.
El yo sirve o tiene tres amos: la Realidad, el Super Yo y el Ello. Por encargo del Ello rige el yo los accesos a la motilidad, pero ha interpolado entre la necesidad y el acto un aplazamiento en forma de actividad del pensamiento, durante el cual utiliza los residuos mnémicos de la experiencia. De este modo ha destronado el principio del placer, que rige ilimitadamente el curso de los procesos en el Ello, y lo ha sustituido por el principio de la realidad que promete mayor seguridad y eficacia.
El Yo del sujeto es débil frente a los amos a los que sirve, así cuando el Yo tiene que reconocer su debilidad se anega en angustia. Angustia real ante el mundo exterior, angustia moral frente al Super Yo, y angustia neurótica ante la fuerza de las pasiones en el Ello. Y hay cierta cuota de angustia necesaria, de incertidumbre que hay que aprender a tolerar, para poder crecer o mantenerse en el próximo paso, cargo laboral o triunfo deportivo.
En el psicoanálisis de un sujeto se pretende robustecer el yo, hacerlo más independiente del Super Yo, ampliar su campo de percepción y desarrollar su organización, de manera tal que pueda apropiarse de nuevas partes del Ello, algo así como ganarle terreno al mar. Donde era Ello, ha de ser Yo.
Y así podríamos continuar, pero es materia de un curso de varios años de duración. Cuestiones todas ellas que a la humanidad siempre le interesaron, pero que hasta el año 1900 no se descubrieron: ¿qué hacer con los afectos? ¿por qué nos pasan estas cuestiones con los sentimientos?
lunes, 16 de noviembre de 2009
Conferencia impartida por el Dr. Carlos Fernández en el CURSO SUPERIOR DE DIRECTORES DEPORTIVOS de la RFEF

Todos conocemos seguramente la importancia que para nuestras relaciones particulares, tanto con las personas como con las cosas, entraña el punto de partida.
Partimos en el presente trabajo de la articulación: Psicoanálisis y Fútbol con la finalidad concreta, en un primer acercamiento, de empezar a conocer como Directores Deportivos, conceptos prácticos de la personalidad (gestión de la personalidad) y los afectos (variables afectivas) válidos y eficaces en la aplicación del trabajo cotidiano.
Dando por sentado que el auditorio al que se dirige la ponencia, es ampliamente conocedor del mundo del fútbol y puede ser que desconozca el universo del psicoanálisis, comenzaré por decirles que aunque pudiera parecerlo, nada ni nadie es ajeno a los temas que hoy trataremos. Todos padecemos, cada primera vez, de una ignorancia docta (aquella necesaria para aprender)
Apuesto sobre seguro: todos los presentes en la sala, sueñan.
Todos los presentes en la sala proceden de padre y madre, es decir debieron ser en algún momento de sus vidas ayudados por otros seres humanos para crecer, y además no nos dejaron morir, prueba de ello es que estamos aquí. Por ende antes de nacer, ya existía mundo y después de nosotros, seguirán naciendo otros hombres y mujeres.
Y nacer se nace sólo la segunda vez: la primera por el canal del parto y la segunda por el canal del lenguaje.
Todos los presentes en la sala deseamos las mismas cosas, y todos somos a su vez diferentes, renunciamos, postergamos, trabajamos, nos implicamos, fantaseamos de manera singular. No existe la media naranja, ni tampoco un doble exacto de uno mismo, ni hay dos imaginarios iguales, es decir no existen dos maneras de pensar exactamente iguales, y sin embargo somos capaces de realizar proyectos “conjunta-mente”. Hay eso sí, “un otro” en cada uno de nosotros, desconocido, que nos acompaña y a veces nos lleva a hacer y decir cosas que a “nosotros mismos” nos sorprenden. Todos hemos fallado balones imposibles de fallar, todos hicimos alguna jugada irrepetible que ni sabemos cómo se produjo. Ese otro desconocido, es el Sujeto Psíquico. Solemos conocer al Sujeto Biológico y desconocemos al sujeto psíquico. Hoy haremos una primera presentación. Espero que les resulte de gran utilidad.
¿Qué nos reúne? Un pacto, un acuerdo.
¿De ustedes conmigo o viceversa? No. El pacto es de ustedes con la RFEF. El mío también con la RFEF. Es decir, es una Institución la que pone en relación a los participantes en la experiencia. Previamente debió haber habido un proyecto, el desarrollo de ideas, algunos hombres y mujeres trabajando, y como no hay ideas vigorosas sin una economía fuerte, un estudio financiero para poder llevar adelante el plan estratégico y las consiguientes alianzas sociales que lo desarrollen y permitan lo más difícil: sostenerlo, mantener las diferentes convocatorias del curso, o las convocatorias de un torneo o el mantenimiento de un club o la creación de las categorías del fútbol base o algunas otras secciones deportivas diferentes dentro del mismo club deportivo.
Desde aquí partimos. Salón de Actos de la RFEF en la Ciudad del Fútbol en las Rozas. Hoy lunes catorce de mayo de 2007. Un día singular, especial, como todos, porque el día de hoy no volverá nunca, y es ésta una de las características de lo humano: somos finitos, nada existe sin la puntuación. Un partido de fútbol noventa minutos, después vienen o no algunos minutos añadidos y siempre un resultado, un efecto de lo realizado y las lecturas posteriores de la realidad que aconteció.
Los instrumentos de lectura que se manejan son fundamentales, a la hora de producir una u otra realidad, porque no hay realidad previa, siempre es producto de un trabajo. El psicoanálisis como método científico es capaz de leer cualquier realidad y de interpretar donde hubiera participación de sujetos dotados de lenguaje. Los hechos sólo existen después de ser interpretados.
Hablar de Psicoanálisis y Fútbol, en hora y media, es algo así como pretender que un ciego le describa a un sordo las diferentes tonalidades del amor. Y sin embargo, les aseguro que algo conseguiremos: porque el deseo se produce en todos los casos. También se construyen los afectos y la personalidad, dos de los grandes temas de los que vamos hablar hoy:
-Gestión de la Personalidad
-Manejo de la Variable Afectiva en la Alta Dirección.
viernes, 30 de octubre de 2009
Conferencia impartida por el Dr. Carlos Fernández den el CURSO SUPERIOR DE DIRECCIÓN DEPORTIVA de la RFEF

LA VARIBLE AFECTIVA EN LA DIRECCIÓN DEPORTIVA (Y 7ª Parte)
Con respecto a LAS SUPERSTICIONES, decir que no hay casualidades, hay causalidad. Existe el azar, pero tiene leyes, nada ocurre en el humano porque sí. Todo lo que pasa en el Departamento de un equipo de fútbol es para algo o para alguien. Nada ocurre porque sí, no es por casualidad que el fútbol lo estudien y piensen y trabajen en él, no sólo los futbolistas, sino también profesionales licenciados como: preparadores físicos, médicos, abogados, informáticos, fisioterapeutas, psicólogos, periodistas, dentistas, psicoanalistas, arquitectos, ingenieros, sociólogos.
El deseo inconsciente cuando no se lo conoce o se lo niega, funciona en contra de uno, al igual que lo haría la alarma de incendios de una casa o el piloto de la gasolina del coche, pero cuando se lo reconoce y se lo tiene en cuenta, el Inconsciente es en todos los casos nuestro mayor aliado.
Es cierto que hay personas que prefieren creer en el mal de ojo, los gatos negros, el número trece, el color amarillo, la mala o la buena suerte, pero debemos saber que en estos casos, el sujeto no toma una actitud participativa en lo que le sucede, prefiere poner fuera de sí, los sucesos de la vida en lugar de implicarse. Aceptamos que en la historia de la civilización hemos pasado por diferentes pensamientos entre ellos el pensamiento mágico-animista, y el humano lo hereda todo, pero debemos saber que tenemos la edad de nuestros prejuicios.
La humanidad no vive jamás por entero en el presente, de modo que en las ideologías del Súper Yo perviven el pasado, la tradición racial, nacional, y solo ceden muy lentamente a las influencias del presente, desempeñando en la vida de los hombres mientras actúan por medio del Súper Yo, un importante papel, independiente de las circunstancias económicas.
Un grupo es psíquico, es una reunión de individuos que han introducido a una misma persona en sus respectivos super yoes, y que a causa de esta comunidad se han identificado unos con otros en su yo. Fórmula, nos enseña Freud, que sólo sirve para aquellos grupos que tienen un jefe. Y esto es un grupo, y sin grupo no hay equipo, aunque jueguen juntos en la misma formación. Si hay grupo hay equipo, y un grupo anhela el triunfo, la victoria y siempre es más grande, fuerte y poderosa que un sujeto solitario o un genio aislado.
No todos están preparados para el éxito y el prestigio. Debemos saber que hay tendencias sufridoras en la personalidad, de modo que no todos queremos afrontar más beneficios, más trofeos, superar record, ganar más dinero, ya que ello nos transformaría la personalidad. Es más fácil cambiar de sexo que cambiar de clase social, y esto a su vez es más sencillo que cambiar de barrio. Hay un gran temor a volverse unos tiranos, unos soberbios, dictadores y despertar la envidia ajena, o la propia. Porque uno también puede envidiarse así mismo. Puesto a envidiar el humano puede envidiarlo todo. A veces no se quiere ganar más para no compartir.
Estas notas son un primer acercamiento a conocimientos básicos para un Director Deportivo en el desempeño de sus funciones. Quedan muchos otros temas estructurales por desarrollar que serán motivo de otros encuentros en un futuro cercano.
Gracias
miércoles, 14 de octubre de 2009
Conferencia impartida por el Dr. Carlos Fernández den el CURSO SUPERIOR DE DIRECCIÓN DEPORTIVA de la RFEF

Quien sabe esperar no necesita hacer concesiones, sin embargo existen en todos los trabajos los llamados “eyaculadores precoces” que quieren ganar el campeonato antes de empezarlo o contratar a un jugador antes de verlo jugar y conversar con él. Son estas actitudes infantiles de la personalidad, donde se tiende a romper los objetos, los juguetes, las relaciones, por verdaderas pataletas, echando la culpa siempre a los otros.
Reconocer la imperfección humana es un grado de humanidad.
La agresividad en si misma no es mala. Todo es en general cuestión de cantidad. La agresividad es un aliado de la pulsión de vida, ya que todo tiene que hacerse con cierto grado de agresividad, pero su exceso se alía con la pulsión de muerte, pudiendo llegar a la agresión, sancionable en todos los casos. Un ejemplo clásico es la diferencia entre la caricia y la bofetada, pudiendo ser la misma mano o la misma mejilla las que están en escena. El deseo le imprime diferente velocidad en la acción, resultando de ello una caricia o una bofetada.
LA TRISTEZA se encuentra dentro de los afectos considerados normales, que suelen acontecer por regla general ante situaciones de cambio en la vida. Ante situaciones nuevas que no se logran elaborar como ganancias, puede invadirle al sujeto un estado anímico de pérdida. Por ejemplo cambiar de casa a una vivienda más grande en un barrio residencial; pero puede acontecer un estado de tristeza porque vivo ahora más lejos de mis vecinos antiguos, tengo que llevar a los hijos al colegio en coche y antes los llevaba andando, etc. Esto puede acontecer en los jugadores que cambian de club, especialmente a los que cambian de ciudad o país, aunque el fichaje sea un crecimiento, una mejora de calidad de vida, un club más poderoso, una economía resuelta y aunque aparentemente todo eso lo busqué con pasión, puede conllevar una situación de tristeza. Si es transitoria, unas semanas, no hay que hacer nada, es la elaboración normal de un duelo, por la pérdida de situaciones queridas, pero si se alarga a varios meses y comienza a alterar la vida normal, hay que actuar porque el sujeto puede estar desarrollando una melancolía, situación anímica grave, que puede estropear la progresión deportiva o laboral de cualquier profesional.
También hay situaciones de tristeza en nuestra actitud ante la muerte, que casi nunca es sincera. Ya que creemos en la muerte, pero la de los demás y nunca pensamos en la nuestra, es un tema que consideramos de mal gusto, lo silenciamos, lo negamos. La propia muerte es verdaderamente inimaginable, en nuestro inconsciente estamos convencidos de ser inmortales, por todo ello tendemos a postergar las cosas de nuestra vida, o tendemos a recomenzar siempre de nuevo, sin tener en cuenta lo previo, o queremos repetir y repetir hasta conseguir la perfección, actos rituales obsesivos, maniáticos a veces buscando lo imposible, para negar la muerte.
Al triste hay que zarandearle un poco, despertarle si pasa un tiempo y persiste la tristeza. Al melancólico hay que tratarlo urgentemente.
lunes, 28 de septiembre de 2009
Conferencia impartida por el Dr. Carlos Fernández en el CURSO SUPERIOR DE DIRECTORES DEPORTIVOS de la RFEF
El ser de lo oculto. Miguel O MenassaCuando escuchamos y miramos, siempre lo hacemos desde modelos ideológicos aprendidos. Para todos nosotros existe lo que llamamos “nuestra verdad”.
La manera de ver la vida, está determinada por cómo piensa y cómo siente cada uno. El problema puede surgir cuando creemos que esa verdad, esa manera de pensar es la única manera de pensar. Cuando decimos “es que tengo una manera de ser, de pensar”, ya que hay diferentes maneras de ser o de pensar. Entonces los sentidos no nos engañan, sino que los utilizamos para ser engañados por nosotros mismos, Así a veces juzgamos a los demás por la apariencia y pre-suponemos, pre-juzgamos, es decir hacemos juicios de atribución, le atribuimos al otro, lo que previamente pensamos, en lugar de escucharlo, de ejercer la tolerancia y aceptar las diferencias de las cuales se pueden disfrutar y con lo que además se puede hacer negocios.
También nos engañamos cuando hacemos responsables a la realidad de todos los males que nos aquejan y no nos implicamos como actores principales de nuestras vidas, aceptando que si a uno le pasó “eso”; algo tendrá que ver con nuestras vidas. Hacer responsables siempre a los jugadores, al compañero, al entrenador, a los árbitros, al terreno de juego y no hacernos responsables cada uno de nosotros de estar implicados en esa derrota, en esa clasificación inadecuada, en esos conflictos permanentes con la prensa, en la debacle económica, es propio de personas muy narcisistas que utilizan sus sentimientos para engañarse y vivir engañados, aunque claro no engañen a nadie, a nos ser que sean cómplices y por ende responsables.
La valentía de la autocrítica termina venciendo a la cobardía del que a todos critica.
Cuando queremos llevar la razón en cualquier negociación, conversación, es otra manera clásica de engañarnos, poniendo en peligro nuestro trabajo. Le colgamos el “san benito” a otro y aunque no nos lo creemos ni nosotros mismos, vamos así por la vida.
Recomendamos en estos casos: primero aceptar que algo inadecuado está pasando, segundo reconocer que está uno implicado en eso perjudicial que sucede y en un tercer paso y sólo si se dan los dos primeros, existe la posibilidad de cambiar la situación, pudiendo llegar a verdaderas transformaciones (en este caso se precisa de un psicoanalista).
Pudiendo pasar de tener una vida de segunda a una vida de primera, de ser un equipo mediocre de primera a un candidato a ser campeón. De ocupar puestos sin gran relevancia a trabajar en clubes con gran prestigio y solera, de la soledad a entrenar alevines, del paro laboral a dirigir deportivamente en un club.
Todo se construye. Y cuando sostenemos un engaño de nuestros sentimientos, (que no son otra cosa que maneras de pensar) es para no reconocer algún deseo inconsciente, contrario a lo que decimos que queremos.
Una fórmula muy importante, cuando decimos que queremos algo, pero no podemos conseguirlo, en realidad lo que queremos es otra cosa, que no reconocemos. Porque cuando uno tiene las condiciones necesarias para conseguir algo y “no puede”, es que en realidad no quiere. ¿y si preguntan cómo se aprende a desear? Con la repetición. Por ejemplo: ¿cómo se desea leer? primero hay que leer, y manteniéndose leyendo se llega a desear leer. Después se podrá alcanzar la lectura productiva, y desde ahí podemos reconstruir los pasos, los mecanismos que intervinieron.
miércoles, 23 de septiembre de 2009
Conferencia impartida por el Dr. Carlos Fernández en el CURSO SUPERIOR DE DIRECTORES DEPORTIVOS de la RFEF
Todos tenemos necesidades, las económicas y las afectivas de sentirnos queridos, valorados, reconocidos, y estas necesidades son a veces más importantes que las económicas. De estas necesidades se desprende: una demanda, un pedido de sueldo, de reconocimiento social, de pertenencia al club. Las necesidades, siempre subjetivas son las que generan el deseo. Sin necesidades no hay deseo.
Se puede desear lo mejor para uno mismo y para los demás. A veces no deseamos lo mejor, rechazamos ayudas, mostramos desprecio en nuestros actos. Y como Directores Deportivos se pueden encontrar en el desempeño de su función con colaboradores que sienten envidia y maltratan, o empleados que muestran “inconscientemente” un complejo de inferioridad y sentimientos de culpa, o situaciones de gran intolerancia, y entonces ¿qué hacer?
Partamos de la siguiente hipótesis de trabajo: “Los sentimientos nos engañan”
La conciencia percibe sólo lo que nos interesa. Decíamos antes que la conciencia funciona como los órganos de la percepción (ojos, oídos, piel). La conciencia tiene ojos para fuera y para dentro, y aquello que le interesa como no lo puede acumular, lo pasa como recuerdo al inconsciente, y allí lo almacena en la memoria. En la memoria está todo lo aprendido (los sentimientos también se aprenden) Todos tenemos una manera de amar, de odiar, que adquirimos principalmente en el entorno familiar.
Los sentimientos nos engañan y prueba de ello es que a veces amamos lo que nos hace mal, odiamos a alguien que nos ayudó, tropezamos varias veces con la misma piedra, creemos firmemente que el sol gira, se mueve alrededor de nosotros y que uno mismo es el centro del universo o de su familia o lo más importante de su equipo, cuando en realidad es la tierra la que gira alrededor del sol, somos todos reemplazables y nuestra manera de amar, de trabajar, de negociar, ya está escrita en algún libro aunque no lo hayamos leído.
En cada acto humano se realiza un deseo inconsciente. Otro ejemplo de que los sentimientos nos engañan: conocemos a una persona y el primer día sin apenas hablar con ella nos cae mal, unas semanas después nos hacemos amigos y terminamos confesando que el primer día me cayó mal.
En realidad cuando rechazamos a alguien, es algo de nosotros que rechazamos, es algo de nosotros con lo que no estamos de acuerdo, aunque generalmente el echemos la culpa al otro o a la realidad. Siempre vemos la paja en el ojo ajeno. Los defectos, los malos pensamientos los desplazamos, gracias al mecanismo llamado de Identificación (Mecanismo por el cual ponemos en los demás características de lo que fuimos, de lo que somos, de lo que nos gustaría ser, del padre protector o de la madre nutriz).
lunes, 21 de septiembre de 2009
Conferencia impartida por el Dr. Carlos Fernández en el CURSO SUPERIOR DE DIRECTORES DEPORTIVOS de la RFEF
GESTIÓN DE LA PERSONALIDAD (aplicaciones a un equipo de fútbol) 2ª Parte
Los lapsus que todos cometemos son susceptibles de poder ser interpretados y dicen del sujeto, hablan más de uno mismo que lo que uno mismo cree decir. Siempre que hablamos está lo que decimos y además lo que las palabras se dicen entre sí. Por ello a la hora de contratar a un trabajador, jugador, directivo, aquel que se muestre deseante será un candidato firme a ocupar el puesto, para ello es imprescindible saber escuchar. Y para aprender a escuchar hay que empezar previamente por hablar con un profesional de la escucha.
El deseo de un entrenador está en relación a la Directiva y el deseo de los jugadores en relación al entrenador, quiere esto decir que no hay nada que aprendamos si no hay deseo de aprender, que no hay esclavo sin amo. Así cuando un niño no juega con otros niños, tiene problemas con la madre, no juega porque vigila a la madre, por miedo a perderla.
Ejemplo práctico: estamos ojeando a varios jugadores para ocupar una demarcación de por ejemplo lateral izquierdo, llegamos a contar con dos posibles jugadores de características similares (suben bien la banda, buenos marcadores, edad similar, van bien de cabeza, centran correctamente y cuestan más o menos el mismo dinero). ¿por cual de ellos decidirse? Escuchen la implicación del jugador (al deseante con el que se entrevistan) despejen lo fanático y escuchen la pasión que pone en lo que dice, y posiblemente les ayude a definirse por uno u otro jugador, que a larga tendrá menos lesiones, será menos conflictivo, menos sanciones, más comprometido en el grupo, disciplinado y por ende más creativo. Ya que los jugadores imaginativos o creativos o sorprendentes son aquellos a los que se les dejó crecer como futbolistas. Pero con los grandes directivos, directores deportivos, entrenadores, fisioterapeutas… también pasa lo mismo.
miércoles, 16 de septiembre de 2009
Conferencia impartida por el Dr. Carlos Fernández en el CURSO SUPERIOR DE DIRECTORES DEPORTIVOS de la RFEF
Otro tipo de necesidades son: económicas, afectivas y sociales.
Necesidades donde nos conformamos con lo justito y que no me molesten: ganar el dinero suficiente para pagar la hipoteca, el colegio…y que no me molesten con más. Este tipo de necesidades corresponden con la satisfacción de un principio psíquico: el Principio del Placer, que tiende al menor gasto posible de energía, la ley del mínimo esfuerzo, tiende a la quietud, al reposo, tiende a un consumo de energía cero. Sucede que no puede funcionar sólo por mucho tiempo pues espeligroso, ya que la tendencia a la parálisis completa, a la quietud total puede llevar al sujeto a la muerte. Por ello existe otro principio psíquico: el Principio de Realidad que le hace al sujeto moverse, implicarse, crecer, motivarse.
Los límites del saber son los límites del principio de placer, por eso que cuando los límites del saber los impone el conocimiento, el saber conocido, no hay goce del saber. El goce del ejercicio del saber es el goce de su adquisición, y si el encuentro con el saber fue doloroso, angustioso o produjo culpa, habrá que saber arreglárselas con esta señales que el yo emite para el sujeto cada vez que ejerza el saber o no habrá goce del saber y el sujeto vivirá sin poder gozar de sus conocimientos, de sus saberes, vivirá en siglos anteriores, vivirá en frases anteriores.
El humano necesita siempre una zanahoria para andar, un compromiso para levantarse de la cama, ya que si nos dejamos gobernar por el llamado Principio de Placer, empezamos cediendo en las palabras y terminamos cediendo en los hechos. Empezamos dejando de entrenar, aislándonos, no comprometiéndose con nada y podemos llegar a enfermar e incluso antes de tiempo llegar a un desenlace fatal. Y la muerte forma parte de la vida, es el último punto, pero se trata de llegar a ella lo más tarde posible.
Todo se construye en el sujeto. Se construyen grandes equipos y también se construyen equipos mediocres. Ganadores natos, significa no que nacieron ganando, ya que todos nacimos perdiendo, sino que fueron capaces de poner límites al Principio del Placer, de renunciar a lo cómodo e inmediato, postergándolo para conseguir algo mejor. Aprender a decir: NO, es civilizador, y sólo el que sabe decir No, puede emitir un SI verdadero.
Generalmente las necesidades afectivas, los reconocimientos sociales son más importantes que los económicos, y un motor para que el jugador continúe entrenando, los directivos sigan trabajando y el club lleve adelante su proyecto deportivo, aunque no lo necesiten para comer o ya alcanzásemos los objetivos.
Trabajar más allá de lo que se necesita, es un acto de amor, porque se genera más trabajo para otros, se crean puesto de trabajo, circula más dinero y estas extensiones en el equipo, de lo grupal, son las que pueden hacer histórico a un club.
El sujeto es social, a la institución le interesa la eficacia y al grupo la historia.
Si hay grupo hay equipo.
Conviene rescatar una relación importante entre necesidad, demanda y deseo, en cualquier actividad humana. Las necesidades producen demandas. Demandar es pedir, solicitar, con ello nos implicamos como sujetos y el deseo siempre se construye. Sólo somos capaces de demandar algo si tenemos una necesidad. Esto conlleva un trabajo, y el trabajo no se puede realizar sin deseo. Dependerá qué tipo de deseo, el resultado será uno u otro. Se gasta tanta energía en suspender como en aprobar, se gasta tanta energía en entrenar como en vaguear. La energía no se destruye, se transforma. Por eso podemos estar más cansados y enfadados cuando no hacemos las cosas bien, que cuando hemos cumplido con nuestros derechos y deberes.
lunes, 14 de septiembre de 2009
Conferencia impartida por el Dr. Carlos Fernández en el CURSO SUPERIOR DE DIRECTORES DEPORTIVOS de la RFEF

¿Qué es la personalidad? Pueden leer en los libros diferentes enfoques que proceden, todos ellos, de una misma teoría y en los que se destaca lo mismo: la personalidad es psíquica. Decimos que la personalidad se construye, interviniendo en el proceso diferentes factores: hereditarios, ideológicos, educativos, familiares, sociales y sexuales. La personalidad sería una articulación de los diferentes factores mencionados.
Pero como Director Deportivo ¿Qué me interesa conocer?
El fútbol es ¿un deporte, un juego, una empresa…? El fútbol es todo eso y más. Y en un equipo de fútbol, trabajan innumerables personas. Si hay aproximadamente 700.000 licencias federativas en España, significa que: existen más de quinientas mil familias que no sólo viven y trabajan para y del fútbol, además forma parte de sus vidas.
El trabajo, categoría central en todos los humanos, es la capacidad que el hombre adquirió para, junto a otros humanos semejantes y diferentes a la vez, poder transformar la naturaleza y hacer confortable, su vida, el estudio, el trabajo, su ocio, la familia, sus ideales, la salud…
Todos los pensamientos que se tienen con respecto al trabajo son producto efecto de una ideología. La ideología es ese modo particular de pensar que todos tenemos, esa manera en la que nos fueron transmitidos nuestras primeras experiencias, hábitos alimentarios, afectos y sentimientos, ideas individualistas o grupales, etc, Es decir la ideología nos fue transmitida, no es algo original.
¿Nos preguntarnos de donde procede esa manera de hacer y pensar que tenemos? Podemos incluso llegar a creer que la nuestra es la única y verdadera manera de pensar una cuestión concreta. Por ejemplo: cómo y qué hacer en el trabajo con los jugadores, los directivos, la prensa, los familiares, los árbitros, los agentes de futbolistas, los entrenadores y cualquier otro tenga o no, la misma posición y función social.
Y además debemos saber que: existen deseos inconscientes contrarios a la actividad laboral, deportiva, económica y social que cada uno realiza. Y no siempre, pero a veces esos deseos inconscientes contrarios se muestran, y con ello algo se consigue, algo se beneficia en el sujeto, algo disfruta de esa manera: rico, mediocre o pobre son también propuestas de la mente.
Siempre hay un beneficio secundario en la enfermedad y dice el refrán: “no hay mal que por bien no venga”, quiere esto decir que en toda derrota puede subyacer un beneficio. Y a veces se trabaja, inconscientemente, más por el beneficio secundario, que por los pactos previos y el proyecto común. Y esto se manifiesta, se ve, se puede leer claramente desde los afectos y sentimientos que acompañan toda actividad deportiva.
Si no fuéramos tan buenos seriamos mejores.
La cuestión es que todo tiene consecuencias, hacer y no hacer, trabajar para el equipo y trabajar en contra del equipo, que también es un trabajo, todo tiene consecuencias, todo partido de fútbol tendrá un resultado final. Trabajar a favor de la empresa es un trabajo, también se puede trabajar a favor exclusivamente de uno mismo. Sucede que cuando se trabaja en la posición adecuada, en la función (que es un lugar construido por la institución) entonces, me cuida y protege lo social, y cuando trabajo sólo para mí, dependo de “mi” estado de ánimo y de las variaciones de “mí” personalidad (que ya dijimos varían mucho a lo largo del día).
Cuanto más “atados” estemos, más libertad poseemos. Cuanto más nos sometamos a las normas de la empresa a la ideología empresarial, a las directrices del equipo, más productividad, eficacia y mejores resultados. Cuanto más trabaje para el equipo, mejor futbolista se construirá.
La alta tecnología contemporánea, el exquisito nivel de calidad de los bienes de uso y consumo, las normas de control en los productos que compramos, la elevada información, hacen que cualquier empresa, club de fútbol, institución deportiva pueda acceder a los mejores medios de preparación, dietas, ejercicios físicos, médicos, clínicas, estadios y grandes jugadores. Sin embargo algunos clubes a pesar de contar con lo mejor no triunfan y otros con menos medios alcanzan lo soñado por grandes instituciones. ¿cómo explicarlo? ¿es posible producir éxitos deportivos y económicos en la misma Institución deportiva?
Hay una lógica paradojal que lo explica. Hay ciencias tan conjetúrales como exactas; es el caso de las matemáticas. Y ciencias tan exactas como conjeturales; es el caso del psicoanálisis. Sabemos que siempre hay ganancias en el humano, pero son diferentes las ganancias del que trabaja sólo para sí mismo, a la de aquellos que trabajan desde el grupo para el equipo.
lunes, 20 de julio de 2009
CÓMO SER DIRECTOR DEPORTIVO Y NO MORIR EN EL INTENTO. (Diario Marca, 20 de Julio de 2009)

Contrate con un Psicoanalísta y podrá adquirir alegría en su vida.
Dr. Carlos Fernández
